Sep 232012
 

Abel Pintos brilló en el Opera.

El cantautor Abel Pintos inició en la noche del viernes el primero de los siete conciertos en el teatro Opera de esta Capital con el fin de presentar los temas de “Sueño dorado”, CD y DVD grabado en vivo en la Ciudad Sagrada de los Indios Quilmes en Tucumán.

Durante poco más de dos horas de concierto, Pintos aprovechó la ocasión para cantar composiciones de repertorio y festejar 15 años de carrera a partir de canciones con arreglos diferentes a los originales.

Abel interpretó cada una de las canciones, dialogó permanentemente con el público que colmó la sala y fue secundado por el grupo liderado por su hermano, el virtuoso guitarrista Ariel Pintos.

Además se lucieron Marcelo Predacino, quien se hizo cargo de las guitarras, charango, triple colombiano y coros, Juan Blas Caballero en teclados, bajo y samplers y dirección musical y la incorporación del percusionista Facundo Guevara.

Siempre con imágenes sobre la pantalla adornando y testimoniando cada una de las piezas, Pintos hizo una recorrida por las nuevas versiones de “Quien pudiera”, “El beso-Quisiera”, “La llave”, “Sueño dorado”, “Cactus”, “No me olvides”, “Todo esta en vos”, “Ofrezco” y “Sin principio ni final”, con el emocionado coro de la gente.

Se calzó la guitarra para hacer una versión acústica de la “Zamba para olvidarte” y emocionó su interpretación a capella de “El antigal” con el preámbulo de la voz en off de Tom Lupo sobre la introducción de los versos de Daniel Toro, lo que provocaron cinco minutos de aplausos y con el público de pie.

“Flores en el río”, “Bailando con mi sombra (Alelí)”, “Hasta aquí” y “Tiempo”, marcaron también los climas de un concierto sin grietas.

Ya en los bises y sin pérdida de tiempo, regaló “Solo soy una canción”, “Aventura” y repitió con mucho entusiasmo “Cactus”, que rindió un homenaje íntimo y sin declamaciones a la figura de Gustavo Cerati.

Pintos inició con un sobresaliente el camino de los siete conciertos porteños que continuarán esta noche, mañana, el lunes, el 27, 28 y 30 del corriente y volvió a demostrar su constante ascenso autoral que lo coloca en los puestos de vanguardia de la música popular argentina.

Para el final, se despidió dejando un saludo y un mensaje: “Que sean muy felices, gracias a Dios y a la Virgen y para los que no sean creyentes que le den gracias a algo, al universo. Pero por sobre todo, no a las drogas”, expresó.

Fuente: Télam

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