Ago 212012
 

De los 750 kilómetros de rutas pavimentadas en la provincia en el año 1995, y desde entonces al año pasado se ejecutaron 1171 kilómetros, e incluso desde principio de 2012 se encuentra en ejecución otros 488,28 kilómetros, y existen otros cien más con proyecto ejecutivo, próxima a licitarse.

“Podemos afirmar que hoy la infraestructura vial cambio para bien. La previsibilidad de la provincia, poniéndola al servicio de la producción, atento que tendremos un total de 2505,31 Km, que mejoraran el nivel pasando a ser vías pavimentas, es decir que del año 1995 a la fecha se ha incrementado en un 234%”, fue significado desde la Dirección Provincial de Vialidad que hoy 21 de agosto cumple 54 años de vida, y la “encuentra con un presente lleno de concreciones y en franco compromiso con un modelo de provincia, que encara nuestro señor gobernador Gildo Insfrán”.

En la estructura de la DPV tienen especial significación los denominados distritos, que el ente vial tiene distribuidos estratégicamente en el territorio provincial, los cuales tienen como función específica y fundamental mantener y conservar las rutas a su cargo.

Hoy encuentra a la provincia con una red vial de aproximadamente 8.000 Kilómetros, distribuidos en: de jurisdicción Nacional 1.400 Kilómetros y de jurisdicción provincial otros 6.600 Kilómetros aproximadamente.

Fue destacado como “evolucionaron las rutas pavimentadas en nuestra novel provincia, principalmente al planificarse una descentralización, pasando de un sistema radial las cual el centro era Formosa Capital, a un sistema cuadricular, donde se trata de tener vías que estén al servicio de la producción haciendo previsible la ecuación que cualquier inversor necesita que es costo-tiempo-transporte, así tenemos como redes troncales las rutas de Este-Oeste: Rutas provincial 9 y las nacionales 81 y 86. De Sur-Norte: Rutas nacionales 11 y 95, y las provinciales 3, 23, 24, 26, 28, 37 y 39”.

Otro dato no menor reside en que las rutas nacionales que se encuentran en la provincia están pavimentadas y/o en ejecución en un 95%. “En todas estas obras se encuentra involucrada la DPV Formosa, desde su planificación, ejecución de los proyectos y de las obras. Pero las tareas también abarcan la conservación y mejoramiento de la red vial provincial no pavimentada por administración”, marco en el cual se concluyó resaltando que desde el año 1995 a la fecha se han realizado 62.000 kilómetros de mantenimiento de rutina y el mejoramiento, enripiado, alteo, alcantarillado, reparación de obras de arte en una longitud de 500 kilómetros”.

Un poco de Historia

Mejorar las vías de comunicación en una provincia que recién había salido de ser territorio nacional, en donde, como citamos oportunamente, la comunicación entre los poblados eran precarios caminos, picadas y huellas, cambiar progresivamente el nivel de servicio de las mismas, fue lo primero que se puso como objetivo esta querida repartición. Tarea que requería un ingente esfuerzo humano, como de recursos económicos.

Es importante destacar que en el año 1.972, se da inicio al primer estudio y análisis de la Red Vial Provincial, conocido como Inventario Vial, y se divide la misma en Red Primaria, Secundaria y Terciaria, nomenclador que se mantiene a la fecha.

Las primeras vías

Haciendo un poco de historia podemos rememorar, que en los albores del nacimiento de Formosa, siendo territorio, lo que existían como las primeras vías de comunicación no eran caminos propiamente dichos, sino senderos trazados por el paso de las tropas de carros y/o de ganado, todos estos condicionados por factores climáticos y los ríos solo podían cruzarse a nado cuando la corriente no era muy fuerte.
Con muy poco apoyo estatal, lo prioritario para la población se orientaba a la construcción de puentes, antes que a mejorar las huellas. En ese sentido, a fines del Siglo XIX empiezan a generarse algunos emprendimientos en los dos extremos del territorio Nacional de Formosa, específicamente en la zona ribereña al Rio Paraguay y en el extremo oeste, que era la consecuencia de la radicación de asentamientos, como fue la Colonia Buenaventura.
Ya en 1895, en las esferas gubernamentales se creía conveniente el trazado de una carretera desde Formosa hasta Salta y su prolongación a Bolivia.

Por entonces, dos líneas camineras partían de Formosa. Una hacia La Emilia, Dalmacia, Bouvier y Pilcomayo, hacia el norte, y a Puente Uriburu, Colonia Aquino y Colonia Cano hacia el sur. En 1897 se construyen algunos puentes de madera, como sobre los Riachos San Hilario, Coltapick, Tohué, y se comienza sobre El Salado, El Pucú, Zambrini y algunas obras de artes menores.
En el año 1903, los sacerdotes franciscanos levantan un puente sobre el rio Salado, que aun hoy existe, lógicamente en desuso, en el acceso a la Misión Franciscana San Francisco de Laishí. Mucho tiempo después este fue integrado a la primera traza de la Ruta Nacional Nº 11. Antes de terminar esa primera década del siglo XX, también se habían construido dos puentes importantes: uno sobre el riacho Timbo Porá y el otro sobre el riacho Pilagá. El estado general de estos puentes era malo, presentando dificultades para su uso.

Hacia fines de 1920, en el este de la provincia se podía inventariar dos huellas con algunos puentes, una era conocida como “camino al Bermejo y la otra como “camino al Pilcomayo”
En esa época entre el este y el oeste no existía rutas que los una, el medio de transporte que se utilizaba era el ferrocarril construido hasta Las Lomitas.
En el extremo oeste territorial, un camino procedente de la provincia de Salta recorría la costa del río Pilcomayo, pasando por Colonia Buenaventura y llegando hasta la laguna de los Pájaros. Otro desde la misma provincia, bordeaba el Bermejo y llegaba hasta Los Galpones, una población ubicada al sur de Juan G. Bazán.

Algunas localidades ubicadas sobre la línea férrea empiezan a abrir caminos hacia el Bermejo, Pirané hacia la zona de la actual localidad de El Colorado, Comandante Fontana hacia hoy Perín, Estanislao del Campo hacia N.R. B. 503.
En 1932, se crea la Dirección Nacional de Vialidad, esto trae algunos beneficios para el territorio formoseño. Por entonces la localidad del Chaco conocida como El Zapallar contaba con ruta de tierra compactada y los productores de la región solicitaban con insistencia la prosecución de la misma hacia el norte. Ello se consigue, a mediados de la década del treinta y para 1938 la RN Nº 11, atraviesa el territorio llegando a Clorinda. Desde allí se construía otra ruta hacia Laguna Blanca, todo esto era un gran adelanto que alimentaba nuevos horizontes para la producción. En el extremo oeste, solo el esfuerzo privado había mejorado los precarios caminos, motorizados por la necesidad de abastecer a combatientes de la Guerra del Chaco. Un camino desde Ing. Juárez hasta Puerto Yrigoyen, construido antes de la guerra, por el Ingeniero Juan M. Degen, fue reparado por los comerciantes que proveían a las fuerzas en disputa.

A partir de 1940, una nueva institución iba a asumir un rol protagónico en el sector vial de Formosa, era, independientemente de la denominación que tenía: División Construcciones, Zapadores Camineros o Escuadrón Vial, de Gendarmería Nacional, la que avanzó realizando centenares de kilómetros hacia el interior, abriendo montes y uniendo los pueblos, como principales podemos citar las rutas nacionales Nº81, Nº86, Nº95, y nuevas que luego serían rutas provinciales.

[nggallery id=19]

  • RSS
  • Facebook
  • Twitter
  • YouTube