Sep 032012
 

La fuerte intervención del gobierno provincial en el mercado ladrillero desde el 2009 en que lanzara el programa FIEEL (Fortalecimiento a la Industria Ladrillera Local), les permitió a este segmento vender 13.6 millones de ladrillos por un monto global superior a los 8.4 millones de pesos.

Aunque el programa es mucho más amplio, porque comprende desde la capacitación hasta la comercialización de los productos, asegurando la mano de obra local y mejorando la rentabilidad del sector.
De acuerdo a lo explicado por el subsecretario de Asociativismo y Economía Social, Ricardo Fischer, área dependiente del ministerio de Economía, Hacienda y Finanzas indicó que se establecieron tres diferentes esquemas para la comercialización.

Por ejemplo a través del programa módulos habitacionales que tiene como operatoria la compra directa, se adquirieron unos 6.2 millones de ladrillos, por un monto global cercano a los cuatro millones de pesos.

Por otra de las líneas de comercialización organizada, en este caso vía Fonfipro a los ladrilleros, el total comercializado fue de 700 mil ladrillos, un monto global de casi 720 mil pesos.

En lo que hace al convenio para la compra de ladrillos con financiamiento a empresas constructoras a través del Fonfipro, se lograron colocar 6.800.000 ladrillos, lo que hizo un monto superior a los $3.7 millones.

Es decir que por estas tres vías se adquirieron 13.645.000 de ladrillos y se desembolso casi 8.4 millones de pesos para el segmento de los pequeños ladrilleros.

Incluso se encuentra expedientes en trámite a través de estas operatorias para comprar otros 500 mil ladrillos.

Fue resaltado que se  han conformado y suministrado equipamiento (mesa de corte,  palas de punta y ancha, carretilla, molde y cobertores de agropol) a 35 entidades asociativas que nuclean a unas 750 ladrillerias en toda la provincia, incluidas seis cooperativas de aborígenes.

“El precio que se paga es el valor solicitado por los propios ladrilleros en base a su análisis de costos, que se va modificando con incrementos en acuerdo con la Unión Industrial de Formosa y  la Cámara de la Construcción, dos entidades del sector privado que acompañan este programa”, explicó Fischer.

El contador Fischer recordó que primeramente se estableció un “precio testigo” del valor de los ladrillos, estrategia en la cual estuvieron involucrados la Cámara de la Construcción y la Unión Industrial.

Además se activó el convenio que permitió la compra directa a consorcios, cooperativas o a productores formoseños del rubro.
Asimismo, se explicó que el Fondo Fiduciario Provincial (Fonfipro) es quién financia en forma directa al productor, mientras que la empresa constructora es la que adquiere los ladrillos elaborados por la mano de obra local para destinarlos como insumo principal de las obras.
El área de Asociativismo y Economía Social también lleva adelante la labor de recorrer toda la provincia, organizando en asociaciones de cooperativas a los ladrilleros, para lo cual los apoya sin cargo en todo lo correspondiente a las documentaciones y requisitos legales que se exigen para ese tipo de organizaciones.

Por su parte, la Unión Industrial trabaja en consonancia con el estado y el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) en mejorar la calidad de los ladrillos. Se trazan contactos con los intendentes, con las empresas constructoras y con el Instituto Provincial de la Vivienda (IPV), aunque las diferentes esferas del gobiernoprovincial articulan acciones para favorecer al sector de los ladrilleros.
Ricardo Fischer destacó que “tras lanzar este programa no pasó mucho tiempo para que los ladrilleros empezarán a ver la diferencia en sus bolsillos”, en directa referencia a que la mejora en la calidad de su producción y el crecimiento de la escala productiva como factores de la mejor rentabilidad, algo que confía alcance a todas las ladrillerías de la provincia.

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