Oct 152012
 

Dado que transcurren los últimos meses del año y en donde ya comienzan las distintas promociones que culminan sus estudios en los establecimientos educativos de nuestra provincia, la Defensoría del Pueblo sugirió a la Dirección de Bromatología de la Municipalidad, que aconseje a los organizadores de eventos estudiantiles y de fin de año, que no utilicen en sus barras de tragos las bebidas conocidas como energizantes y que se limiten a las mezclas de bebidas alcohólicas.

La bebidas energizantes se venden en quioscos, supermercados y almacenes y en boliches. Contienen aproximadamente 35 miligramos de cafeína por cada 100 mililitros de bebida energizante y es esto lo que más preocupa.-

En esta misma línea de pensamiento, también desde el Organismo de la Constitución, se exhortó a los padres, que son los que en definitiva suscriben los contratos de carácter privado con las firmas o personas encargadas de organizar las antes citadas, a que no permitan el ingreso de este tipo de bebidas. Esto se fundamenta en que, la primera bebida energizante que llegó al país fue de origen austríaco y empezó a venderse en 2001. Ahora, ya hay 10 registradas en el Instituto Nacional de Alimentos, que las encuadra como suplementos dietarios.

Se venden en quioscos, supermercados y almacenes y en boliches. Contienen minerales, aminoácidos y carbohidratos, entre otros ingredientes, no contienen alcohol. La taurina (presente en nuestro organismo, disminuye por situaciones de estrés o cansancio, por lo cual es necesario restituirla.), la vitamina B6 y la cafeína, actúan como estimulantes. La cafeína es lo que más preocupa. Hay aproximadamente 35 miligramos de cafeína por cada 100 mililitros de bebida energizante.

La máxima concentración en la sangre de cafeína se alcanza entre los 30 y 45 minutos de haberla ingerido. A las tres horas ya se ha eliminado la mitad de lo que se ha absorbido y su efecto perece desaparecer. Esta rápida eliminación produce deshidratación.

El riesgo no sólo reside en su toxicidad farmacológica (combinadas con alcohol o con anfetaminas pueden afectar el sistema cardiovascular) sino en la toxicidad del estilo de vida que les están imponiendo a los adolescentes y los jóvenes.

Los adolescentes dicen que las toman para lograr que el cuerpo aguante durante muchas horas de baile. O para no sentir la “resaca” del alcohol, y hasta para pasar la noche estudiando. Los deportistas y los concurrentes a los gimnasios, para aumentar el rendimiento. Tomar esas bebidas en combinación con alcohol es riesgoso. Cuando se mezclan, las energizantes retardan el efecto depresor del alcohol, pero no eliminan la intoxicación. Los chicos terminan así consumiendo más alcohol.

El Defensor del Pueblo mencionó, que es necesario colaborar con las Autoridades de Control y Fiscalización, para preservar fundamentalmente la salud de nuestros ciudadanos, pero agregó que el Estado, no puede y no está autorizado tampoco a inmiscuirse en los Acuerdos entre particulares, que suponemos deben tener en cuenta, al concretar cada uno de sus actos, que se debe preservar la salubridad y posteriormente la seguridad pública. En este contexto, la idea es justamente que los jóvenes y toda persona pueda divertirse, pero sin dañar su integridad física, ya que a medida que transcurre el tiempo las mezclas, y pruebas que se hacen con las bebidas son cada vez mas perjudiciales y ya no es una noticia relevante, si una joven o joven, muere por un abuso de ingesta alcohólica.

Así, las bebidas energizantes y otras que no estaban hace pocos años en nuestro mercado, hoy son cosa común, como seguramente también lo será la elaboración de tragos con nitrógeno líquido, con los cuales se obtienen cócteles combinados con frutas y otros aditamentos y que son presentados a la sociedad como “geniales creaciones”, pero en realidad, lo único que se trata de imponer no son mas que cócteles en forma de aire muy llamativos y que si no se dejan enfriar unos 30 minutos aproximadamente, mientras se lo mezcla con el whisky y otros ingredientes, se transforman definitivamente en una “bebida mortal”. Es que hoy, es necesario, fundamentalmente para nuestros jóvenes hacerles conocer los riesgos a los que están expuestos y de los que muchos se aprovechan, llevándolos directamente a que con esa serie de combinaciones, busquen un efecto embriagante, caracterizado por la pérdida de control y beber compulsivamente, generando así una ausencia de percepción del riesgo, y la posibilidad de progresión hacia las drogas, por ello es habitual ahora ver adolescentes con intoxicaciones agudas por ingesta de alcohol.

Si deseamos tener una idea objetiva y fundada de lo que produce el alcohol, tengamos en cuenta, simplemente lo siguiente: 1 lata de cerveza, proporciona 6 gr de alcohol en sangre, el vino de 11-18 gr, fernet 45 grs; y científicamente se considera un abuso consumir mas de 2 litros de cerveza, o mas de 1 litro de vino, o mas de ¼ litro de bebida blanca; y para mayor ilustración, los efectos de los gramos de alcohol por litro en sangre, produce lo siguiente: 0,15 gr/lt sangre: Disminución de los reflejos; 0,20 gr/lt sangre: Falsa apreciación de las distancias; 0,30 gr/lt sangre: Subestimación de la velocidad; 0,50 gr/lt sangre: Incremento del tiempo de reacción, Disminución de la percepción del riesgo; 0,80 gr/lt sangre: Perturbación del comportamiento; 1,20 gr/lt sangre: Fuerte fatiga y pérdida de la visión; 1,50 gr/lt sangre: Embriaguez notoria.

Con estos datos, somos nosotros los padres los que sugerimos que podemos y debemos comunicar y hablar nuestros hijos.

 

  • RSS
  • Facebook
  • Twitter
  • YouTube