Oct 092012
 

Representantes del claustro estudiantil y centros de estudiantes de la Universidad Nacional de Formosa (UNaF) pidieron al Consejo Superior que se expida en contra de la apertura de carreras de grado o pregrado “que impliquen un arancel para iniciar, permanecer o recibirse como profesional o graduado” de esa casa de estudios.

Representes del claustro estudiantil se pronuncian en contra de pago de aranceles en la UNaF.

También reclaman que se declare el 22 de noviembre como “Día Nacional de la Gratuidad de la Enseñanza Universitaria” en concordancia con el decreto 29.337/49 y la Ley Nacional N° 26.320/07.

El petitorio elevado al rector Martín René Romano en su carácter de presidente del Consejo Superior lleva la firma de los consiliarios estudiantiles Matías Lescano (Facultad de Recursos Naturales), Fabián Benítez (Facultad de Ciencias de la Salud), Irma Miño (Facultad de Administración, Economía y Negocios) y Derlis Montiel (Facultad de Humanidades) junto a los presidentes de centros de estudiantes: Nelson Velardes (CEFRN-CEIU), Renzo Saldivar (CEFCS-Celeste y Blanca) y Diego Guerrero (CEFAEN-Lista Unidad), y la rúbrica de Rodrigo Galarza vicepresidente del CEFH-Línea Azul.

Los estudiantes de la UNaF basan su reclamo en una serie de argumentos entre los cuales señalan que “la universidad es una de las instituciones educativas más tradicionales en nuestro país, es uno de los espacios sociales en donde más se verifica la lucha de los distintos sectores sociales que de manera desigual enfrentan la realidad”.

Añaden que la universidad es “el ámbito donde la felicidad se resume en un término, conocimiento, es el espacio dónde la ciencia del saber prima, es dicho de otro modo el lugar que la sociedad privilegia como depositaria del destino de los miles de individuos que acuden a ella para formarse, para ser mejor personas y para dar a las generaciones venideras lo mejor de cada uno para que las mismas conduzcan el destino de nuestra Patria, en donde existan hombres y mujeres de bien que breguen por un país más justo y solidario”.

“La Argentina es uno de los pocos países en el mundo que define en su carta magna que ningún ciudadano puede ser imposibilitado de acceder a la educación y recibir su correspondiente enseñanza por cuestiones arancelarias y esto es sostenido por una serie de luchas que se registraron en la historia argentina y en sus universidades. Este pensamiento ha sido sinónimo de una serie de disputas ideológicas en nuestro devenir histórico nacional desde  tiempos coloniales y el primer grito de libertad en el año 1.810 hasta la actualidad, atravesando siempre la misma problemática  de si educación pública y gratuita o educación arancelada y sectorial (esta última disfrazada por lo que nos parce a nosotros con el término de autofinanciada)” recordaron.

Pusieron de relieve que “tres hitos de nuestra historia nacional marcan el debate en torno a estas dos visiones en cuanto a la concepción de la Educación Superior en nuestro país y cada uno de ellos brinda resultados considerables”.

Aludieron a “la Reforma universitaria del año 1.918 que se produjo durante la primera presidencia de Hipólito Irigoyen mediante la movilización de estudiantes de la Universidad Nacional de Córdoba es uno de los ejes fundacionales en este entramado histórico al atribuirle la autodeterminación a las universidades en su complejo interno del mundo del saber, introduciendo el concepto de autonomía como eje rector del destino universitario y con ello, entre otras cosas, la participación activa de los estudiantes como ejecutores directos en los procesos políticos y académicos en la casa de altos estudios dentro de una vocación histórica juvenil”.

Destacaron que con esa reforma  “de manera explícita se cuestionaban los privilegios docentes y eclesiásticos. Los privilegios entendidos como un medio para acceder a determinados lugares de los cuales son privados otros sectores numerosos de las sociedades, los privilegios pasan a ser el “pecado original” que divide a los pueblos entre individuos de primera y de segunda, propiciando la desigualdad y la injusticia como requisito primordial del fracaso de los habitantes postergados. Si bien esa reforma transformó de manera endógena el funcionamiento de la universidad, la posibilidad de aumentar la población estudiantil, eliminando la barrera del costo económico del estudio, siguió más en el plano de la aspiración que el de la concreción”.

Luego mencionaron como “otro avance en la historia nacional de tipo frontal se produce durante los dos primeros gobiernos peronista en la República Argentina que ya había dado un giro nacionalista en 1940, es la creación y puesta en práctica de políticas cuyo objetivo es la creación de una Universidad Nacional y Popular, mediante la cual se produce una  superación del reformismo cordobés del 18 y se fusiona con las necesidades sociales del pueblo, con los programas de desarrollo económico nacional, las políticas públicas del Estado y los procesos de refundación cultural de la revolución con la Universidad”.

“Este cambio sustancial de la Universidad en nuestro país –añaden- tiene como uno de sus principales ejes la planificación de las carreras y los ingresos en función de los objetivos del país, y por sobre todas las cosas se suprimen los aranceles, permitiendo al pueblo a ingresar a la más prestigiosa de todas las instituciones públicas que él mismo mantiene con el pago de sus impuestos: las ideas del pueblo son más avanzadas que los interese de la corporación universitaria. Esto queda plasmado exactamente en un  22 de noviembre de 1949, a través del Decreto N°29.337 – además de otras leyes que tienden a igual medida-  mediante el cual el Presidente Juan Domingo Perón declaraba  el “Día de la Gratuidad de la Enseñanza Universitaria”. enfatizan.

Seguidamente mencionan que “el último de los hitos lo protagoniza el retroceso en las políticas públicas de gratuidad educativa que se da inicio en la Argentina con el ingreso de la Universidades privada en 1.958 en el terreno educativo superior, durante el Gobierno frondicista que traiciona el espíritu de la Reforma del 18. Ese punta pie inicial, fue seguido por la profundización de sucesivos gobiernos golpistas de estirpe liberal que apunta a la recolonización de la conciencia americana, donde la dictadura cívico-militar del 76 y la dictadura de mercado de los 90, coinciden en tanto en sus contenidos de clases e intereses económicos estratégicos, como en sus necesidades de destrucción de la Educación Pública y Gratuita”.

Finalmente manifiestan en el documento que Formosa “también ha definido a través del proyecto político que se desarrolla en estos tiempos, que la educación gratuita, libre y pública es el nuevo rostro de la justicia social. Y ha dado sobradas muestras, trascendiendo las fronteras institucionales para comprometerse con los hombres, ayudando a concretar obras tan anheladas por los universitarios de ésta casa de altos estudios. Sabiendo que a nuestras aulas provienen jóvenes de todo el territorio provincial a realizar sus estudios de grado”, concluyen.

  • RSS
  • Facebook
  • Twitter
  • YouTube