Sep 102012
 

En la reciente visita efectuada por el gobernador Gildo Insfrán a la localidad de Villa Escolar, se dieron mayores detalles acerca de los ambiciosos proyectos que tiene el estado provincial para un mejor aprovechamiento de las aguas del río Bermejo.

Justamente el primer mandatario estuvo charlando sobre el particular con el intendente lugareño, Miguel Insfrán, durante una visita que ambos efectuaron a una zona costera del curso de agua lindante a esa población que forma parte de una región de creciente desarrollo productivo y potenciales por consolidar.

Fue explicado que equipos técnicos del ministerio de Planificación y la Unidad Provincial Coordinadora del Agua se encuentran actualmente abocado a  planificar las obras y acciones de mantenimiento y adecuación que sean necesarias  desarrollar, para que en el próximo periodo hidrológico de crecidas del río Bermejo, de llegar a producirse registros hidrométricos de importancia en altura y permanencia, se produzcan los tan deseables ingresos de aguas para su manejo.

Entre las tareas está la relacionada  a detectar y corregir,  todas aquellas inadecuadas obras efectuadas por particulares, tanto en los cauces de los riachos como el Negro, Dobagán y Salado, como en sus interfluvios, que alteren el normal escurrimiento de las aguas.

La provincia a través de la UPCA desarrolla en la cuenca hídrica inferior de influencia del Río Bermejo el programa de manejo de los recursos hídricos en relación  a la dinámica asociada al mismo, caracterizada por los desbordes en los períodos hidrológicos de crecidas y precipitaciones.

En ese sentido, se reveló que  se planifican las acciones que comprenden los principales sistemas de control y manejo de los volúmenes hídricos, que parten de la zona del paraje Kilómetro  503, en el cual se permite el embalse de los volúmenes de aguas desbordados en un amplio frente situado en el tramo del río Bermejo aguas arriba.

También se explicó a partir de la regulación en base a estructuras de vertedero y compuertas, permiten la derivación de caudales hacia el arroyo Saladillo, importante curso fluvial que desde la ruta provincial  24 y surcando en forma paralela al río Bermejo, atraviesa una rica zona de desarrollo productivo.

Asimismo, tras avanzar a la altura de la traza de la ruta nacional 95, permite el ingreso de los caudales al sistema “San Pedro” tras recorrer en forma lineal aproximadamente 43 kilómetros  en el marco de  un paisaje donde predomina el bosque nativo.

Fue precisado que el Sistema “San Pedro” consta de un embalse conformado con terraplenes y permite regular el ingreso de  aguas, para su manejo por medio de compuertas hacia el arroyo Dobagán, de 75 kilómetros  de recorrido y al estero Bellaco, humedal característico de la Región Chaqueña, enmarcado entre los límites naturales de los sistemas hidrológicos del Rio Bermejo y Riacho Salado, ocupando una depresión a lo largo de aproximadamente 120 kilómetros , en la cual se conjugan vastas áreas de aprovechamientos agrícolas, ganaderos y forestales de estratégica importancia para la Región Sudeste.

Bajos caudales

“Este importante complejo  de sistema hídrico, tiene como variables de alimentación, tanto a los volúmenes de aguas fruto de los desbordes del río Bermejo, los cuales en los últimos ciclos hidrológicos en la cuenca hídrica del Río Bermejo, compartida entre Argentina y Bolivia, no han manifestado su activa ocurrencia, al responder a un comportamiento con bajos caudales, como las precipitaciones”, consignó el coordinador ejecutivo de la UPCA, Horacio Zambón.

Acota que este hecho  se puede apreciar en los valores hidrométricos de la Estación Hidrométrica de Puerto Lavalle, tomada como referencia para el tramo en consideración, en la cual  para que existan derrames hídricos de importancia, se deben registrar alturas hidrométricas superiores a los 5,90 m y sostenidas durante varios días de registro.

Refiere el ingeniero Zambón que en los últimos periodos hidrológicos se  registraron  valores máximos de 5,62 metros  en 2009, 5,58 metros en 2010, 5,72 metros en 2011 y 5,02 en 2012, lo que evidencia alturas hidrométricas por debajo de valores esperables para desbordes de consideración, lo que se corresponde con la situación que caracteriza a estos últimos años en esta región, con falta de aguas embalsadas.

Además, consigna que los últimos periodos  hidrológicos significativos de creciente y desbordes del rio Bermejo se corresponden a los años 1998 – 1999 y 1999-2000, en los que se registraron en Lavalle, 28 y 27 días  niveles superiores a los 5,90 metros.

Lluvias exiguas

 

Apuntó que a  esta falta de ingresos de agua del rio Bermejo al sistema, se le debe sumar  la otra variable que es la precipitación, la que lamentablemente en los últimos anos, también fue muy exigua.

En ese sentido, reveló que en el área se registraron  precipitaciones anuales del orden de los 600 a 800 milímetros anuales, cuando en épocas anteriores  ocurrían lluvias anuales entre 1200 a 1400 milímetros.

 

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