Ago 202012
 

El superlativo avance que han tenido los proyectos de construcción de una serie de servicios públicos básicos como el de energía eléctrica y agua potable en las comunidades aborígenes de toda la provincia, no ha modificado la decisión de que estas comunidades accedan a los mismos sin cargo.

“Se les efectúa el tendido de las redes y conexiones domiciliarias, inclusive en muchos casos se les provee de los tanques o se les construye las instalaciones para las bajadas de los cables sin que tengan que abonar un solo peso, algo que por supuesto se mantiene en cuanto a la gratuidad en la provisión de ambos servicios”, se expuso.
Por ejemplo, en el departamento Ramón Lista, donde habitan más de once mil indígenas, la mayoría de las comunidades disponen del servicio domiciliario de agua potable mientras que se consolida el sistema integrado de energía eléctrica.
“De tener seis o siete horas luz, ahora las principales comunidades disponen de energía las 24 horas, y muchas que carecían completamente de este servicio, actualmente cuentan con sistemas de autogeneración que les permite contar con energía por diez o doce horas”, destacan en la zona.
Pero lo que es apreciado con suma expectativa es la línea de interconexión para vincular a las localidades de Ingeniero Juárez con El Potrillo. Se tratan de una línea en 33 Kv de casi 90 kilómetros de extensión que permitirá vincular al sistema nacional a ese alejado departamento y por supuesto a todas las comunidades que allí están radicadas, mayormente poblaciones aborígenes.
Se cuenta además con la usina de El Palmar, donde se disponen de generadores a combustión, los que sumados a los que se abastecidos a gas, han triplicado la capacidad de generación energética. Junto a los trabajos que han “liberado” las correspondientes salidas de las tres líneas se logró mejorar y cubrir con suficiencia la demanda de las localidades más importantes y durante las 24 horas, como El Potrillo, General Mosconi y El Quebracho, además de comunidades aledañas.
Esto ha permitido que servicios impensados para la zona hasta algunos años atrás, ahora se dispongan, como el bancario con cajero automático inclusive.
En cuanto al agua potable, además de ampliarse y modernizarse las plantas potabilizadoras, se amplía el exitoso programa “Esmeralda”, que son las perforaciones a grandes profundidades que permiten obtener agua en cantidad y calidad para el consumo humano e incluso para el aprovechamiento productivo.
En otras zonas pobladas por aborígenes, como ser en La Primavera, además de robustecerse el servicio domicilio eléctrico, se ejecutó un acueducto con una extensión de casi ocho kilómetros que permitirá transportar agua desde la planta potabilizadora de Laguna Blanca hasta una cisterna de 250 mil litros ubicada en esta comunidad. También aquí, como en el resto de las comunidades indígenas formoseñas, acceden a ambos servicios sin abonar un solo peso.

 

 

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